Estudio del Caso


Los Estudios de Casos, cuando están bien producidos, constituyen poderosas herramientas imágenes didácticas de alto valor pedagógico. En general, se utilizan para organizar y presentar una amplia gama de información acerca de un caso o proceso con una estructura didáctica, para analizar el contenido mediante la búsqueda de patrones preestablecidos en los datos y cruzar o compararlos con otros casos.

Por ejemplo, los Estudios de Casos pueden ser utilizados para aprender las fases y los resultados de un proceso de producción, las debilidades y fortalezas de una organización, o el comportamiento de un individuo que pueda constituir un estimulante modelo de rol para inspirar buenas prácticas en el ejercicio de una profesión o el desempeño de un cargo.

La elaboración de un Estudio de Caso

Fase Cero
Identificar una necesidad de aprendizaje, establecer cuál será el contenido didáctico y establecer si la metodología del Estudio de Caso es el adecuado vehículo pedagógico.

1. Reunir todos los datos sobre el caso
Por ejemplo, si el estudio tiene por objetivo comprender el impacto de la gestión del conocimiento en las PyMES, es necesario reunir información detallada de los “activos intelectuales” de una empresa a la que se considera como objeto de estudio; por ejemplo su dotación y formas de uso de TIC, los perfiles profesionales de su capital humano, si dispone de patentes o cómo son los procedimientos para gestionar sus innovaciones y/o sus ventajas competitivas, las redes a la que está vinculada, las inversiones que realiza en I+D, sus procesos habituales de abastecimiento y ventas, el aseguramiento (si existe) de la calidad y todo aspecto que de su estructura y funcionamiento que fuera susceptible de mejora si existe a apropiada gestión del conocimiento.

La información supone la recolección de datos cualitativos y cuantitativos, mediante la combinación de distintos métodos o estrategias como encuestas, registros estadísticos, análisis de archivos, entrevistas individuales y grupales y. naturalmente, la observación directa.

2. Organizar la información enfocando el propósito del Estudio
En el ejemplo considerado, los datos en el caso, se podrá organizar en orden cronológico para mostrar aspectos estructurales y/o funcionales de la empresa que han evolucionado mediante una efectiva gestión del conocimiento.

3. Desarrollar la narrativa del Caso
La narración compone, presenta y resume la información clave teniendo siempre como hilo conductor el objetivo didáctico planteado.

Personalmente prefiero — yo vendo ;-) — las presentaciones del caso en formato audiovisual acompañado por guías de estudio para los estudiantes y “teaching notes” para el ponente, impresas en papel.

Tradicionalmente, los Estudios de Casos se presentan como un informe impreso combinando relatos, cuadros estadísticos y resúmenes conceptuales; en algunos casos con iconografías, ilustraciones y/o fotografías dependiendo el objeto y el propósito del estudio.

Digo: hay que hacer un salto de fase cualitativo del método, hacia un modelo más adecuado a la “cultura audiovisual” y la “preferencia multimediática” de los estudiantes para que la “forma” facilite el uso didáctico del “contenido”.

La descripción debe ser completa, sin redundancia informativa, considerando que sus destinatarios son personas que no han tenido acceso directo a la fuente informativa pero, aún así, tienen que entender con claridad al objeto de estudio.

4. Construir la validez del Estudio de Caso
Mi recomendación es que esta fase, tradicionalmente encargada a quienes son considerados los “informantes claves” que permiten la elaboración del Caso para que procedan a revisar el reporte del Estudio del Caso, es que sean los propios estudiantes quienes establezcan lo que se llaman cadenas de evidenciasmediante la revisión y cruce de la narración con patrones de comparación establecidos previamente

5. Fertilización
Esta fase no está del todo bien explicada en los clásicos manuales sobre cómo elaborar eficazmente Estudios de Casos eficaces; entiendo con ello que se pueden realizar procedimientos correctos para construir “objetos de aprendizaje” inútiles.

La idea de la “fertilización” la tomo del “antiguo” concepto de management cross-fertilization referido al nuevo conocimiento que se produce por el intercambio y entrecruzamiento de conceptos ya conocidos.

Ahora que las nuevas generaciones de estudiantes (no me refiero a sus edades cronológicas, ni biográficas) valoran con preponderancia el “conocimiento compartido” y otorgan mucho más protagonismo al conjunto de sus vinculaciones que a los propios individuos con los que están relacionados 1-a-1, yo creo que la metodología del Caso de Estudio no cierra en sí mismo sin que pueda abrir nuevos ciclos de aprendizaje basados en la búsqueda de nuevas revelaciones.

Es decir, la metodología de Estudio del Caso es magnífica: solo cuando es capaz de estimular el proceso cognitivo como si se tratara de un “plasma de conceptos” en movimiento, maleable, permeable que pueda vincularse desde múltiples aspectos con otros múltiples aspectos de los escenarios reales donde actúan o deben desempeñarse los estudiantes.

Especialmente, creo que el Estudio del Caso debe ser audiovisual y en la fase de la “Fertilización”, siempre que sea posible, que los estudiantes interactúen (presencial o virtualmente) con los “informantes claves” o los propios protagonistas del objeto de estudio. Todo lo demás: es letra muerta.

Para quienes tengan interés en profundizar en los modelos didácticos y usos pedagógicos de la metodología de Estudio del Caso sugiero comenzar por la lectura de: