Formar directivos para el rebote

Actualmente la necesidad de reducir los costos deja poco margen en el presupuesto para desarrollar las capacidades del personal.

Una opción es reaccionar olvidando todo lo que tenga que ver con la formación. Pero también se puede asumir una táctica proactiva: invertir en la formación con prudencia, centrándose en los programas que ayudarán a preparar a los empleados de las empresas para el “rebote” después de la recesión.

Cuando las empresas necesitan hacer recortes, al igual que los presupuestos destinados a los viajes a congresos y exposiciones, los programas de formación de la mano de obra a menudo caen en la categoría de “gasto superfluo”.

Estimaciones en recientes informes de Bersin & Associates señalan que la reducción en presupuestos para la formación, en Estados Unidos, es del 48%. Pero el dramático impacto que se está produciendo con desestimar la formación y el desarrollo de competencias del personal aparaja otros “costes” mucho más graves:

“Cuando se retrocede en la formación, se está enviando el mensaje que «en esta empresa no hay oportunidades a largo plazo»”, dice el profesor de Gestión de Gary Lilien de la Universidad de Pennsylvania.

A esto, además, se añade, el devastador desencadenamiento de un efecto dominó: en poco tiempo se va perdiendo la cualifación del personal en beneficio de las empresas que pueden mantener la formación como parte de su estrategia y logran posicionarse bien para cuando llegue “el rebote”.

La formación del plantel de directivos y ejecutivos es la más alta prioridad por razones obvias: son quienes guían el desarrollo de las organizaciones durante las crisis, sostienen la visión sobre “el día después” y gestionan “el rebote”.

La segunda prioridad son “los departamentos de ventas” —que normalmente representa, en promedio, un 35% de los presupuestos para la formación en las medianas y grandes empresas; ahora son el mejor lugar en donde concentrar el presupuesto de la formación.

Una estrategia adecuada, cuando no hay mucho tiempo ni dinero en las “urgencias” propias de los momentos recesivos es proporcionar formación a los directores de ventas que pueden, a su vez, entrenar a los comerciales y agentes de ventas.

La propuesta

Crear una cadena de “formación”, en donde los “de arriba” forman a “los de abajo”; es una mejor manera de invertir el poco dinero disponible que enviando empleados de un lugar a otro del país para asistir a costosos seminarios.

Además, esta estrategia ofrece dos factores que ayudarán durante “el rebote”:

  1. Fortalece las relaciones personales de manera transversal dentro de las propias organizaciones porque “los de abajo” no solo reciben las señales de la conducción sino que, además, van percibiendo como la modelación de sus competencias se vincula directamente con el futuro de la organización.
  2. Los “de arriba” participan en programas de “formación de formadores” que se llevan a cabo “puertas afuera”; lo que genera oportunidades para que los ejecutivos de diferentes sectores de actividad, especialidades profesionales y diversidad de tamaños empresariales se beneficien con modelos de aprendizaje colaborativo, desarrollan sus redes profesionales de apoyo y enriquecen la visión de lo que ven.

1 comentario en “Formar directivos para el rebote

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información sobre protección de datos:

  • Responsable: Mario Dehter
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: [email protected].
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad.