Cambiando la piel (del blog)

¿Estoy contento con la plantilla de mi blog? También dejó de gustarme mi buzo (chandal) preferido para trabajar cómodo.

¿Tuve el diseño más apropiado para mi blog? Esto me lo vengo cuestionando desde hace varios meses, cada vez con más frecuencia, y estoy concluyendo otra pregunta: ¿debo cambiar mi plantilla? Por momentos, deben saberlo: ha sido un motivo que ha paralizado mi producción de nuevos contenidos y me sentí más inclinado a expresarme por el microbloggin de Twitter o el “intelecto socializado” gracias a Facebook.

Como en los momentos de crisis hacemos cosas que no haríamos en momentos de estabilidad, decidí cambiar la plantilla e inmediatamente escribir este post sobre esto con el propósito de saber qué piensan mis apreciados lectores de mi blog (también de quienes me siguen a través de sus respectivos lectores de feeds, o de la Notas que se autopublican en mi muro de Facebook).

 Por favor, necesito conocer lo que piensas al respecto.

Hace meses que no puedo dedicarle tiempo a mi blog que ha llegado, a fines de 2008, a estar posicionado muy bien en la blogosfera Iberoamericana y sostuve un razonable nivel de popularidad durante casi todo el 2009.

Debo confesar que, dado el carácter personal de mi blog, no suelo estar atento a las estadísticas y nunca he dado importancia a cuestiones tales como el posicionamiento en los buscadores, o enlaces a los recursos que “dicen” atraen público que incrementa los números de las “páginas vistas”.

Creo que no sé de qué trata todo eso y qué importancia tiene en mi caso, porque a mi blog lo utilizo para reflexionar sobre temas que luego empleo en mi trabajo que tiene tres facetas: a) produzco contenidos para impartir formación y/o divulgación de los «aspectos sociales» de las organizaciones, b) impartiendo formación semipresencial sobre temas de «empoderamiento emprendedor», liderazgo y distintos aspectos de las habilidades sociales para el desarrollo organizacional, y/o c) proveyendo y gestionando servicios tecnológicos para uLearning y WebTVs incluyendo la producción de videocasos y TV para/por Internet.

Algunas veces (me gusta) ser “controversial”, para probar la reacción que provocan en los visitantes a mi sitio, algunas ideas que quiero aplicar en mi trabajo. Aunque suelo ser mucho más “polémico” hablando que escribiendo. No estoy seguro si la gente lee más allá de la tercera línea de un texto en un blog con argumentos que contradicen su forma de pensar o sus creencias.

De cualquier forma, insisto, no considero necesario evaluar todo lo que puedan decirme las estadísticas sistémicas acerca de mi website. En principio, porque no estoy comprometido con ingresos de patrocinantes que podrían exigirme cierta cantidad de producción o mover sus banners entre diferentes áreas de mi blog con la esperanza de obtener más clics.

Siento libertad para cambiar mi plantilla Arthemia, para motivar en mí mismo el placer por volver a volcar en él una razonable —y de manera regular— aportación de contenidos; me consta que en algunos casos —y así están reflejados en muchos comentarios en varios de los post— resultaron útiles a muchas personas algunas ideas que he expuesto en este espacio.

Necesito saber, por favor, si tú crees —o si ésto es sólo mi creencia— que hay momentos en que tenemos que cambiar nuestra plantilla del blog y ver si esto conlleva un beneficio para nuestra comunicación interpersonal social y/o profesional.

No sé si alguien más, entre ustedes, comparte el diseño que vengo utilizando hace ya más de dos años para expresarme, pero he comenzado a sentir que la plantilla que he estado utilizando en mi blog me exige gran tiempo para dedicar al retoque de imágenes, y me ha estado costando mucho encontrar el tiempo suficiente para hacerlo bien.

Frecuentemente se argumenta que “el Contenido es el Rey”, pero en estos días comienzo a sentir aquello de que “el Rey Vive en un Bello Castillo” y, de lo que estamos hablando aquí es que “el castillo” es “la plantilla”.

Aún un contenido brillante, impactante y recomendable, necesita un buen diseño.

Mi duda ahora es, salir de una plantilla que ofrecía a “simple golpe de vista” recorrer el corazón de mis últimos 20 post, con atractivas ilustraciones y sencillas incrustaciones de videos desde diferentes fuentes, para ahora introcudirme en un diseño (me encanta la piel de Facebook) más “literal” que “gráfico”; que, además, está mostrando algunas dificultades para plugins tan importantes como ShareThis (a veces que recargar la página para que se vean sus botones) o la opción de suscribir a los comentarios (para recibir por correo los comentarios de los post que interesan al lector).

 ¿Qué ventaja encuentro?

Probaré si realmente liberarme de la cantidad de tiempo que tenía que dedicar a la producción visual (para que resulte atractiva) me tienta dedicar más tiempo a escribir mejor en un contexto que me parece simple y “divertido” como el aspecto de Facebook, aún cuando se me pueda criticar por falta de creatividad. Tranquilos, se trata de una prueba a la que tomaré el pulso diariamente durante los próximos 30 días, si no resulta: “deshacer cambios” o seguiré indagando por algún modelo más satisfactorio.

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10 comentarios en “Cambiando la piel (del blog)

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