¿Interacción OnLine o Comunicación Digital?

¿Por qué a “los mayores” nos preocupa la retrospectiva? Creo que es para ayudarnos a nosotros mismos a comprender lo que está ocurriendo con la esperanza de poder saber qué hacer con lo que está viniendo.

ComunicaciónLos más jóvenes están mucho más enfocados a la prospectiva. Creo que se han dado cuenta que todo lo que ha estado pasando no ha producido las condiciones autosustentables para seguir progresando y, siento que ellos sienten, se han dado cuenta que necesitan una conducta disruptiva más que evolutiva en el uso y el desarrollo de lo que está viniendo, para saltar sobre lo que está ocurriendo.

Nada es más evidente de esta disrupción —además de los videojuegos— que lo que ha sucedido, está sucediendo y puede ser que suceda en el terreno de las comunicaciones digitales.

De hecho, ya no podemos asumir que la comunicación online sea una herramienta tecnológica; más profundamente, se ha convertido en una “nueva manera” de interrelación social.

Las “redes sociales” son, hasta ahora, la última evolución de las interacciones interpersonales para conocerse, aprender intercambiar, explorar y divertirse.

Retrospectivamente, mirando hacia atrás a través de la mensajería instantánea, el correo electrónico, las salas de chat y los tablones de anuncios (¿qué será de la vida del genial Jorge Grippo?), comenzamos a ver las grandes diferencias entre cómo se utilizan las rrss para la «interacción en línea» y las anteriores formas de «comunicación digital».

 Rendimiento


Esto ha sido muy bien elaborado por Danah Boyd y Dolors Reig en muchas oportunidades y desde diferentes perspectivas: el carácter público de las comunicaciones en el ámbito de de las rrss, conducen a mejoras sustantivas del rendimiento de la comunicación.

Los usuarios se comunican simultánea y recíprocamente no sólo con un individuo o grupo destinatario, sino que se abren múltiples ventanas por las que cualquier otra persona o grupo pueden toparse o bien con el perfil del destinatario original, o bien con el perfil del emisor, y acceder de esta manera a todo el contenido intercambiado originalmente entre ellos.

Un ejemplo del sentido común:

Es tu cumpleaños, tu y yo estamos en la misma red; yo te saludo con un post que dice “Feliz Cumple!”. Si alguien de mi red, con quien tú no tienes contacto previo, se sumara con su propia felicitación te pondrás muy feliz y seguramente Uds., siendo yo prescindente como nexo, establezcan una relación directa y el universo de todos nosotros (el tuyo, el mío, el de esa tercera persona) se ampliará. Este aspecto de la «interacción en línea» supera a la tradicional relación lineal que ofrecía la “comunicación online” y algunos expertos lo consideran como un “lubricante social” de las relaciones se construyen por “serendipia” o “apofenia“.

 Profundidad pese a la dispersión

No se envían mails en blanco. No llamas a alguien por teléfono para quedarte callado. Las comunicaciones interpersonales se establecen para emitir o recibir contenidos (mensajes, ideas, propuestas, noticias, etc). Pero como la cantidad de las relaciones sociales que vamos estableciendo aumenta superando al “misterioso” número de Dunbar, comienza a ser muy complicado atender apropiadamente la comunicación con cada persona.

Cada vez es más frecuente que nosotros no tengamos tiempo suficiente para estar en contacto con nuestras relaciones sociales o profesionales más alejadas en nuestras, cada vez, más numerosas redes personales o profesionales a las que pertenecemos.

Sin embargo, por variadas razones, queremos mantener un lazo activo con nuestras relaciones expandidas en el tiempo y el espacio.

Entonces, las rrss nos facilitan estas relaciones “ubicuas” mediante el lanzamiento de “pings” ocasionales.

Emoticones, abrazos o regalos virtuales, recomendaciones de websites o videos, publicando sobre “¿qué estoy haciendo?”, o “¿qué estoy pensando?” o comentando lo que están haciendo o pensando esas relaciones más alejadas, pero significativas para nosotros.

Responder con un “Gracias por el RT ;)” o, directamente hacer un “RT”, son formas muy efectivas de expresar “estoy pensando en tí, eres importante para mí, me gusta que estemos enlazados…” No son —contrariamente a como podríamos suponer (sobre todo “los mayores”)— comentarios superficiales.

7 comentarios en “¿Interacción OnLine o Comunicación Digital?

  1. 25/06/2010 | 16:31

    Gracias David por tu apreciada aportación. Yo creo, lo siento muy profundamente, que es mayor el “desasosiego” que sienten las jóvenes genereraciones ante nuestro “desasosiego” por su manera “ubicua” de ser y estar.

    Sinceramente, el problema (fue lo que he intentado expresar y dejar “picando la pelota” en #promocionsalud, sin saber si lo he logrado) no es tanto que nosotros (los mayores) “no entendemos” a los jóvenes, sino en que creamos muy escasas y poco eficientes oportunidades para que ellos reconozcan en nosotros fuentes de «intercambio digital» atractivas.

    (sigue en pie el “Bife Chorizo” en casa en fecha próxima a concertar luego de Bitacora.10 🙂 )

  2. 25/06/2010 | 15:55

    Que fantástico artículo, querido Mario, como siempre he de añadir. Me ha traído a la memoria un ‘sucedido’ de hace un año o algo más. Estaba con mis niños y mi mujer en un restaurante y mientras esperábamos que nos sirvieran la comida observábamos a otra familia monoparental con dos adolescentes que pasaban su tiempo de espera escribiendo sms con sus móviles, o quizá navegando por la wifi del local, o que se yo,… el caso es que a mi mujer le pareció fatal mientras que a mí me resultó lo más natural del mundo… jóvenes que se comunican con una libertad y una naturalidad que nosotros jamás pudimos imaginar porque carecíamos de los recursos que ellos tienen. Igual estaban compartiendo entre ellos fotos o canciones por el bluetooth… el padre se limitaba a ser observador, quizá con la misma sensación de desasosiego que tenía mi mujer.

    De nuevo, chapó por el artículo… de cabeza a mi delicious.

    Un abrazo, maestro.

  3. 19/06/2010 | 06:42

    Hola, Mario.

    No es que cuestione el numero de Dunbar, no me permitiré tamaña inmodestia, por muy atrevida que sea mi ignorancia… 😉

    Lo que me ha hecho cuestionar tu artículo es el desprecio que solemos (yo también) aplicar sobre el hecho de tener un gran numero de contactos, que Dunbar nos lleva fácilmente a asumir como “muchos más de 150”. Mi pregunta, ahora, está en si la utilidad más diferencial de las RRSS no será precisamente el que no importe que nos saltemos esa barrera porque no necesitamos que la relación sea fuerte para que nodos de la red nos sean útiles, por el simple hecho de que, aun sabiéndose lazo débil, están dispuestos a serlo (útiles para ti).

    Se que es una idea simple y seguro que no nueva, pero hoy he disfrutado siendo consciente de ella.

    Y siempre es un placer pasarpor aquí, aunque sea sin dejar rastro…

    Un saludo.

  4. 18/06/2010 | 16:54

    Apreciado Jesús, siempre en un gran honor para mó recibir tu visita y atención a este Blog. Además, a medida que me voy haciendo “más mayor” me gustan mucho tus halagos 😉

    (((pero también trataré de aprovechar tus críticas, cuando las merezca :/ )))

    Sobre tus comentarios aquí, me permito sugerirte que veas el artículo y los enlaces que ha escrito JuanI Belbis en Número Dunbar y las redes sociales, en donde también reflexiona sobre la idea de las asimetrías em las cantidades y calidades de las relaciones sociales.

    Un abrazo!

    PD: hace varias semanas que ronda en mi cabeza el tema de “Comunidades de Aprendizaje”… pero no tengo muy en claro para qué… 😉

  5. 18/06/2010 | 13:39

    Por cierto… ¿no cuestiona esto la utilidad del número de Dunbar?

  6. 18/06/2010 | 13:32

    Buena reflexión sobre lo que de verdad hace que sintamos que en las redes hay “algo” que nos atrae.
    Lo que haces aquí es ponerle nombre a ese algo básico sobre lo que normalmente no centramos nuestra atención: por lo menos a mí hoy… me has hecho pensar sobre la importancia de los lazos débiles y las posibilidades que las rrss nos están abriendo para ello.
    La utilidad y lo valioso de extender lazos débiles, que pueden cobrar vida repentinamente y apagarse a continuación, “trabajar” juntos hoy y simplemente “esperarse” mañana… ¿Será éste el verdadero cambio que se está produciendo en la manera en como nos comunicamos?
    Gracias por la reflexión.

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