Ansiedad Made in America o ¿cómo los aranceles del 25% podrían revolucionar el mercado de ansiolíticos? En un giro inesperado, los aranceles del 25% impuestos por Donald Trump a productos «Made off America» no solo están sacudiendo la economía global, sino que también abren una nueva oportunidad de negocio: los ansiolíticos.
Porque, ¿qué mejor manera de lidiar con la incertidumbre económica que con una buena dosis de calma en pastillas?
Los consumidores estadounidenses, enfrentados a precios inflados en productos básicos como automóviles y alimentos, podrían encontrar consuelo en las estanterías de las farmacias. «Si no puedo permitirme un coche nuevo, al menos puedo permitirme no preocuparme por ello, comentó un ciudadano resignado mientras compraba 3 cajas de ansiolíticos.
Por otro lado, los fabricantes de medicamentos están celebrando (en decoroso silencio). «Para nosotros, este descalabro de la puja comercial es un momento dorado» ─confesó un portavoz anónimo de una farmacéutica. ¡Gracias a los aranceles, la ansiedad global está en su punto más alto!
Mientras tanto, los economistas están divididos. Algunos argumentan que el aumento en el consumo de ansiolíticos podría estimular la economía farmacéutica, mientras que otros temen que la dependencia de estos medicamentos se convierta en una crisis de salud pública. Pero, como diría Trump, «¡Es un precio pequeño a pagar por la grandeza de América!»
Es decir, los aranceles del 25% no solo están redefiniendo el comercio internacional, sino también el bienestar emocional de los estadounidenses. Porque, al final del día, ¿qué es más importante: un coche asequible o la paz mental?
Mientras tanto, las automotrices europeas observan con una mezcla de asombro y alivio. «Gracias a los aranceles, en nuestro mercado nuestros coches ahora parecen gangas con rebajas fuera de temporada» ─comentó un ejecutivo alemán entre risas, y agregó─ Nunca pensamos que un impuesto estadounidense sería nuestra mejor estrategia de marketing».
Por otro lado, los productores españoles de aceite de oliva virgen extra están disfrutando de un inesperado auge. «Con los precios de los productos estadounidenses por las nubes, nuestro aceite de oliva se ha convertido en el nuevo oro líquido», declaró un agricultor andaluz con una sonrisa.
«Si los estadounidenses van a estar estresados, al menos que lo estén mientras cocinan con el mejor aceite del mundo», declaró el Canciller español brindando con un gran reserva Rioja (DO).
Con la ansiedad al alza y los precios del oro tambaleándose, algunos inversores ya están cambiando sus lingotes por algo más útil: una caja de Diazepam™ y otra de Alprazolam™.
Después de todo, en tiempos de crisis, parece que el verdadero valor no está en los metales preciosos, sino en las pastillas que te ayudan a no preocuparte por ellos. ¡Adiós al oro, hola a la calma en formato comprimido! Make anxiety great again 🙂