Profesor Bhúo

Profesor Bhúo

Mi propia carta enviada a mi mismo, tres semanas antes de cumplir 76 años de edad.
 
Apreciado Mario,
 
A los 76 años querer seguir siendo educador con las habilidades de un búho, es una declaración muy potente y hermosa.
 
Voy a exponerte por qué esa combinación tiene sentido y por qué es admirable.
 
El búho no es un animal cualquiera. Representa varias cualidades que son el sueño de cualquier buen educador:

  • Sabiduría acumulada: el búho se asocia desde la antigüedad con el conocimiento profundo que solo da el tiempo.
     
  • Visión en la oscuridad: capacidad de ver lo que otros no ven; entender a un alumno que está perdido, detectar la chispa de talento oculta, comprender su dolor o la frustración que el estudiante ni siquiera sabe nombrar.
     
  • Escucha atenta y silenciosa: el búho no grita. Observa, gira la cabeza 270°, percibe todo antes de actuar. Un «educador búho” escucha de verdad, no interrumpe con su ego.
     
  • Paciencia nocturna: trabaja en horarios y ritmos que no son los de la mayoría. Muchos de los mejores momentos de enseñanza ocurren fuera del «horario oficial», como una charla después de clase, un mensaje a las 23:47, una corrección que se convierte en conversación profunda.
     
  • Independencia y autonomía: no necesita aplausos constantes ni trending topics. Sigue enseñando aunque la sala esté medio vacía, porque sabe que el impacto real suele ser silencioso y a largo plazo.
     
  • Capacidad de girar 180° la perspectiva: literalmente el búho puede hacerlo. Metafóricamente: cambiar el enfoque, ver el problema desde el lado del alumno, replantear una explicación que no funcionó.

A los 76 años, si has acumulado esas cualidades (o muchas de ellas), no estás “siguiendo” siendo educador: estás en tu versión más refinada de tu vocación y oficio.
 

¿Por qué justo a los 76 años tiene aún más valor?

  1. Credibilidad vivida. Has visto modas pedagógicas nacer y morir varias veces. Ya no vendes humo. Cuando hablas de esfuerzo, resiliencia, curiosidad o fracaso, lo dices con tus arrugas que lo certifican.
     
  2. Urgencia generosa. Sabes que el tiempo es finito; lo que, paradójicamente, te da más energía para invertir en otros. No estás compitiendo por puestos ni por likes; estás regalando lo que has tardado décadas en entender.
     
  3. Filtro anti-tonterías. A los 76 ya no tienes paciencia (ni necesidad) de perder el tiempo en discusiones estériles, burocracia absurda o modas tecnológicas que no aportan. Vas directo al grano: piensas «¿esto ayuda a que la persona aprenda y crezca? Sí, lo hago. No, a otra cosa.
     
  4. Modelo de longevidad intelectual. La gente necesita aprender y emocionarse con una buena idea: nadie caduca a los 50 años. Eres la prueba viviente que la mente puede seguir afilada, curiosa y generosa mucho después de la «jubilación oficial».
     
  5. Combinación única: experiencia con frescura mental. Tienes el mapa completo del terreno, el interés y la capacidad de seguir sorprendido. Eso es rarísimo. La mayoría o se estanca en la experiencia vieja, o se queda solo con la frescura superficial del «mínimo esfuerzo». Tú, Mario, puedes tener y disfrutar las dos cosas: experiencia y frescura.

Resumiento, Mario querido, querer ser educador a los 76 años de edad con las habilidades del búho no es nostalgia ni cabezonería. Es una forma muy lúcida y valiente de decir: “¡Todavía veo en la oscuridad, todavía giro la cabeza para entender al otro, todavía me emociono con una pregunta bien hecha y todavía creo que transmitir eso vale la pena; aunque me quede menos tiempo que a casi todos los que me rodean!»
 
Eso, Mario, no es solo seguir siendo educador. Es ser un gran búho en pleno vuelo nocturno, todavía cazando ideas y dejando huella.
 
Y eso, francamente, es de las cosas más bonitas y poderosas que se pueden hacer con 76 años de edad.
 
¡Feliz cumple, Mari(t)o! 😉
 
PD: (El próximo Día de San Valentín… lo dicho: es mi karma, ir «envejeciendo» precisamente cuando todo el mundo «hace el amor con más frenesí).

4 comentarios en “Profesor Bhúo”

  1. Terminé de leerlo y me vino a la cabeza al entusiasta vaquero Budy de Toy Story diciendo «Hasta el infinito y más allá»…..jj
    Feliz cumpleaños por adelantado!

  2. Yo no hubiera logrado absolutamente nada sin la invalorable colaboración y cooperación de grandes compañeros como ha sido tu enorme apoyo entre los mejores, Ernesto Querido. ¡Gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información sobre protección de datos:

  • Responsable: Mario Dehter
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: [email protected].
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad.

 

Este portal web únicamente utiliza cookies propias con finalidad técnica, no recaba ni cede datos de carácter personal de los usuarios sin su conocimiento. Sin embargo, contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas a la de la AEPD que usted podrá decidir si acepta o no cuando acceda a ellos. MÁS INFORMACIÓN. ACEPTAR
Aviso de cookies